No pidas que las cosas lleguen como tú las deseas, sino deséalas tal como
lleguen, y prosperarás siempre.
La diferencia entre la escuela y la vida es que en la escuela te enseñan una
lección y luego te toman una prueba. En la vida, te dan una prueba que te enseña
una lección.
Entendamos sin escusas ni pretextos que somos el producto de nosotros mismos.
Somos lo que pensamos. Somos lo que decimos. Somos lo que actuamos. Y seremos
solo lo que queramos ser.